• Francisca Fernández

Caso real IX: indemnización por mala atención en la lactancia

También la atención sanitaria en torno a la lactancia materna puede causar daños y ser objeto de reclamaciones y demandas. Los problemas pueden surgir tanto por recibir consejos inadecuados como por omitir los cuidados que la madre y el recién nacido necesitan para que la lactancia sea exitosa. Así lo pone de relieve este caso real que os traemos hoy, en el que una madre presentó una reclamación de responsabilidad patrimonial frente al Servicio Madrileño de Salud por mala atención en el puerperio. La lactancia importa y no debe banalizarse o abordarse de forma descuidada.



Resumen del caso


Octubre de 2014. Patricia acababa de tener a su primer bebé y estaba apostando por la lactancia materna. Había sido su elección por muchas razones y era importante para ella. Por eso, cuando acudió a urgencias a los 10 días del parto por sentir mucho dolor al amamantar lo hizo informada y confiada en que la ayudarían. Sin embargo, no fue así. Se descartaron patologías asociadas al bebé pero no se le hizo ninguna recomendación sobre el cuidado de las mamas.


Había empezado su calvario. Un mes más tarde, regresó al servicio de salud con dolor en el pezón, inflamación, enrojecimiento y una zona endurecida con dolor a la palpación en la mama derecha. Con diagnóstico de mastitis, le recetaron Augmentine y calor local. Se eligió este antibiótico sin realizar un cultivo que identificara la bacteria responsable.


Dos semanas más tarde volvió a acudir a urgencias con los mismos síntomas. Le recetaron de nuevo 10 días de antibióticos y para casa. Tres días después, sin ninguna mejoría, regresó a urgencias. Le tuvieron que hacer un drenaje y por primera vez en 2 meses y medio, se solicita un cultivo. En sus siguientes visitas, dada la falta de efectividad del antibiótico, solicitó que la atendiera una profesional experta en lactancia materna y le hicieran una analítica de la leche materna, pero nada de ello sucedió.


En vista de que empeoraba, tenía fiebre, continuaba el dolor y la mama seguía creciendo, Patricia volvió al hospital en numerosas ocasiones. Finalmente contactó con un especialista privado que, tras llevar a cabo la analítica le confirmó que tenía una infección por Staphylococcus S. Aureus, y que este patógeno era resistente a la amoxicilina (el principio activo del Augmentine que le habían recetado).


En su siguiente visita llevó los resultados del cultivo a pesar de lo cual le recetaron de nuevo antibióticos no indicados para la infección que presentaba. Tres días después ingresó de urgencia para el drenaje del absceso y el médico le informó que el hemograma indicaba riesgo severo de septicemia (infección de la sangre de extrema gravedad). La operación supuso para Patricia, además del dolor, una cicatriz, varios días apartada de su hija recién nacida y la pérdida de la lactancia por la que tanto había luchado. Le quedó una malformación del pecho muy antiestética y con su siguiente hija la lactancia fue difícil.


Análisis del caso


Durante la primera visita de Patricia se produce una primera negligencia por parte del Servicio Madrileño de Salud al omitirse cualquier recomendación respecto al cuidado de las mamas, siendo completamente predecible que se produjera una inflamación como consecuencia de un mal vaciado.


En la siguiente consulta se produce una segunda negligencia al recetar un antibiótico sin cultivo previo. Se administra un tratamiento sin conocer si es eficaz o no y sin prescribir las analíticas precisas para determinar qué antibiótico es adecuado. Se continúa con esta actitud a pesar del empeoramiento y la fiebre.


El empeoramiento de su estado y la morosidad del Servicio la obligan a pagar de su bolsillo una analítica que revela la ineficacia del tratamiento prescrito por las distintas instancias del Servicio Madrileño de Salud y la existencia de un proceso infeccioso grave (mastitis aguda). El drenaje quirúrgico se pospone y se ignora el agravamiento de la enfermedad hasta producir la necesidad de hospitalización e intervención quirúrgica de urgencia, curas prolongadas, tratamiento analgésico y antibiótico prolongado e inflamación vaginal aguda, pérdida de la lactancia materna e incapacidad para atender correctamente a su recién nacida y realizar las tareas habituales de la vida cotidiana. La pequeña, que en ese momento tenía 3 meses, se vio privada abruptamente de la lactancia materna.


Por todo ello, presentamos una reclamación de responsabilidad patrimonial frente al Servicio Madrileño de Salud tras la cual la Consejería de Sanidad la indemnizó con casi 11.000 euros. Este caso ha sido llevado por Francisca Fernández Guillén Abogada especializada en negligencias médicas en el parto www.franciscafernandezguillen.com


Si necesitas más información, puedes consultar este post sobre cómo reclamar por negligencias médicas

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